Abduccion en la Mixteca Oaxaqueña

Tres buenos amigos, Jaime, Manuel y Roberto, siempre buscaban aventurarse, estudiaban juntos en la escuela, en la clase de historia el maestro hablo sobre lo importante que era el centro ceremonial de Monte Albán para la historia oaxaqueña, Manuel interrumpió y dijo que a los habitantes de Monte Alba se lo habían llevado los extraterrestres para hacer investigaciones de la raza humana, de inmediato toda la clase se puso a reír, él les dijo que les mostraría que era cierto.

Se fue con sus amigos un fin de semana de campamento al cerro que estaba cerca del centro ceremonial, escalaron al llegar acamparon y llevaban con ellos, un telescopio, una lámpara, y una navaja, y no podían faltar sus tlayudas para comer y su café, comenzaron una plática sobre los ovnis, Manuel insistía en la abducciones que se hacían en el templo, a los que sus amigo seguían burlándose, al llegar la noche, Jaime y Roberto se fueron a dormir, mientras que Manuel se quedó viendo la estrellas, cuando se quedó dormido.

abdAl poco tiempo Manuel escucho un enorme trueno que lo despertó, corriendo fue a despertar a sus amigos, pero no había nadie en la tienda, comenzó a sentir como el cuerpo dormido, se dio cuenta que estaba siendo abducido, cuando cobro la conciencia estaba en una nave espacial. El muy contento de poder verla con sus propios ojos, vio a una extraña figura que en la sombra le hablaba, y Manuel le pregunto -¿Dónde están mis amigos? Le respondió, que estaban siendo estudiados con fines de saber porque las personas a pesar de la evolución no habían podido controlar las emociones como: el enojo, la intolerancia, la codicia, que por eso tenían que destruirlos a todos, Manuel le contesto diciendo, que les dieran una oportunidad de cambiar, a lo que el extraño ser le dijo, que por su inteligencia y sabiduría les daría otra oportunidad, dejándolos libres, al día siguiente, los amigos de Manuel no se acordaban de nada, y seguían burlándose de lo extraterrestre y de lo que Manuel decía de ellos, Manuel decidió no enojarse sabiendo que por él, los extraterrestres no habían destruido la tierra.