En busca de San Aquino

Un cardenal es ordenado por el papa a ir detrás de San Aquino, un hombre que fue muy importante y reconocible para la iglesia católica. El tema es que se encontró evidencia de que podría yacer en un lugar específico y esto hacia que sea una tarea de suma importancia, así como también para dar a una persona de confianza el voto para ir detrás de tal monumento para los creyentes. Sin embargo, quien acompañaría al cardenal para poder ir detrás de este sueño imposible como católico puro era nada menos que un robasno que vendría a ser una mezcla de robot con un asno para poder llevarlo hasta donde quisiera, seguir y acatar sus órdenes, pero hasta podría dar conversación al cardenal aburrido.

Estos robasnos eran puramente inteligentes y dar conversación al viajero aburrido era una de sus funciones, aunque durante el largo viaje, en grandes oportunidades podemos interpretar, así como el mismo protagonista lo interpreta, que se trata de las tentaciones de satanás. Una mente totalmente diseñada para regirse en un sistema de posibilidades, así como sacar provecho de las estadísticas y poder leer el pensamiento de las personas es quien le dice en primer lugar a Thomas que no es necesario que encuentre el cuerpo porque lo único que tiene que decir a la iglesia es que lo encontró y esto será suficiente para todos. El sacerdote super creyente está muy cansado del largo viaje y no cree que llegará muy lejos, pero jamás se dejará llevar por la tentación del robot.

image037Llegando a una posada, el robasno incita al sacerdote para que esté con una mujer, luego para que haga las cosas que humanamente debería hacer según lo que tiene entendido en su programa, pero él se niega nuevamente hasta terminar ebrio en una cantina y recibiendo la ayuda de un judío, que luego el robot le incita a que lo entregue a las autoridades. Siempre sus acotaciones siguen la misma lógica de ayudar y ver el mejor final para la situación. Después de tanto y gracias a la ayuda del robot que encuentra el lugar exacto donde yacía el cuerpo de Aquino, luego se dan cuenta los dos que este santo que tantas personas buscaban y que significaba demasiado para todos, no era nada más que un simple robot que quedó sin poder ser arreglado. Una desilusión total cae en el cuerpo de Thomas que dio su vida por la causa, pero aun así el robasno le dice que en su informe debe poner que encontró el cuerpo y es santo como lo pensaban porque en las estadísticas de los robots, luego de hacer esto él tendría un 97% de posibilidades de convertirse en el nuevo papa y eso es lo que ellos esperaban.