Los que abandonan Omelas

Existe un pueblo que es el lugar ideal para cualquier persona, pero no solo eso, sino que viene a ser una realidad completamente perfecta donde nada malo ocurre, nadie es malo con el prójimo y todos se ayudan entre sí. En este mundo perfecto que se creó en Omelas, todas las personas que habitan este lugar son felices y vienen desde otro lugar para poder ser tan felices también. Se hacen festivales todo el tiempo y la gente estudia, se gradúa y obtiene excelentes empleos, a nadie le falta dinero.

Algo terrible e impensable sucede en Omelas y tiene que ver con algo que no es un secreto porque todas las personas lo saben y lo tienen que aceptar para ser parte de esta excelente sociedad. Se trata de que un niño que todavía no llegó a los 10 años está siendo torturado durante todos los días de su vida, este pequeño está viviendo en un cuarto que es más bien un sótano oscuro en donde la luz del sol no entra, ni tampoco se ve para afuera, ni para adentro. Él no tiene espacio para vivir y tiene que estar sentado sobre su propio estiércol, también allí mismo vivir. Las personas pueden ir a verlo cuando quieran, pero está prohibido darle un aliento, emitir una palabra, así como también lo está dar una muestra de cariño. El niño al principio lloraba todas las noches, luego se fue acostumbrando y solamente emite quejidos, pero recuerda la voz de su madre y a veces dice que no hizo nada, que fue un niño bueno, que le den libertad y nadie responde.

image044Algunas personas abandonan Omelas porque no pueden soportar vivir con esta aberración en la mente durante todo el día sin poder hacer nada para impedirlo, ya que el niño debe estar ahí para que las cosas sean tan perfectas como son y es también por esto que nadie puede meterse en la cuestión. Sin embargo, hay quienes prefieren irse de Omelas antes de ser parte de este secreto que todos saben, pero algunos no pueden tolerar. Las personas que se quedan son aquellas a las que no les molesta lo que al niño ocurre, quienes lo van a ver son generalmente jóvenes y nunca vuelven, en muy pocos casos lo hacen y luego están los que trabajan para dejarle alimento y agua de vez en cuando, ya que el niño por su desnutrición parece que tuviera menos de 7 años y nadie sabe si es una niña o un niño.