Cuentos de Ciencia Ficción

Philip y sus amigos los extraterrestres

Una de esas noches calurosas de verano, Philip se encontraba descansando en su habitación, la ventana se encontraba abierta por el sofocante y agobiante calor que hacía, de manera inesperada y sorpresivamente vio como una luz muy potente traspasa el umbral de su cuarto, los temores los abordaron pero al mismo tiempo sintió mucha curiosidad por aquel fenómeno que nunca en su vida había visto.

Se trataba de algo extraño como especie de una nave con cierta forma muy curiosa y para su asombro aun mayor observó cómo descendían de ella unos hombrecillos de figuras nada parecidas a la de un terrestre, pues se trataban de los extraterrestres descendiendo del aquel platillo volador o nave extraterrestre, al observar, no saliendo de su asombro, vio cómo se trataba de unos hombrecitos de color verde con unos atuendos muy extraños y a la vez según relata él, una vestimenta muy cómica cubriendo los cuerpos de unas personas pequeñas, con cascos sobre su cabeza y antenas como de unos 12 cm de largo.

Fue tanta la curiosidad que sintió que saco valor desde lo más intrínseco de su alma para acercarse y cerciorarse que efectivamente se trataba de unas criaturas llegadas desde otro planeta, él los abordo y como cosa curiosa hablaban el mismo idioma que Philip, se entendieron y ellos le manifestaron que tuvieron algunos problemas técnicos específicamente de comunicación con sus comandos en el planeta de dónde venían, por lo que se vieron en la necesidad de aterrizar en algún lugar en donde pensaban podían conseguir lo necesario para poder reparar su radio y poder así continuar su viaje hasta el planeta desconocido de donde ellos son.

Philip, recorrió varios lugares y tratando de conseguir lo que ellos requerían para solucionar su problema con tan buena suerte que en el pueblo pudo encontrar los materiales indispensables para reparar la falla y poder emprender su viaje de egreso, por supuesto que el agradecimiento es eterno a tal punto que lo invitaron a visitar su planeta cuando él quisiera, solo contactándolos con unas claves y códigos que le suministraron.